En el pintoresco poblado de El Tablado, en el municipio de Garafía, solo permanecen huertas para el autoconsumo. Aquí las verdes terrazas salpican el paisaje, mostrando las cosechas de piñas de millo, y papas. Con un escaso número de viviendas, ha logrado mantenerse vivo como un paraíso para habitantes y residentes. Se sitúa entre dos de los mayores barrancos de la isla, el Barranco de Los Hombres y el de Facundo.