Bajo el sol de Tazacorte, uno de los pueblos con más horas de luz de Canarias, abrió en 2004 el Museo del Plátano. Su estructura no es la común, pues consiste en una casa canaria de dos plantas: en la superior, paneles informativos, fotografías y herramientas de trabajo que explican la historia de su origen, cultivo y exportación, así como su repercusión en la sociedad; en la planta baja: un salón de actos para exposiciones o conferencias y una tienda, donde se pueden comprar licores, plátanos y otros elementos decorativos o alimenticios relacionados con dicha fruta.